Kepler-0921
he descubierto que ...
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De momentos sigue resultando brevemente absurdo constatar que existes, casi tanto como asumir la proximidad insensata en la que te mueves. Me he descubierto midiendo los milímetros que nos separan con una cautela ridícula, como si cualquier movimiento en falso pudiera quebrar la evidencia física de que estás ahí. Hay una extraña tregua en el solo hecho de saber que compartimos el mismo espacio, una certeza que desarma de golpe la muy mala costumbre de vivir a la defensiva.
Pensar en ti se ha vuelto un ejercicio de precisión táctil. Te rozo con la mente sin previo aviso y confirmo, con cierto alivio y con cierto espanto, que mi memoria (contra mis propios pronósticos) no miente.. no invento la textura de tu piel, ni la inclinación exacta de tu gesto, ni tus muecas, ni tus manos inquietas. Es una aproximación milimétrica, una certeza que desafía la distancia, mi naturaleza y el tiempo fugaz que te he visto; estás grabada con tal nitidez detrás de mis párpados que cerrar los ojos ha dejado de ser un acto de evasión para convertirse en un encuentro inevitable.
A estas alturas cualquier intento de contención es una farsa. El control se fracturó hace tiempo y carezco de la disciplina [o de la mínima decencia] para fingir que me importa recuperarlo. No hay elegancia en la rendición, pero tampoco queda pudor... si vas a aniquilar lo poco que sobrevive de las viejas murallas, hazlo de una vez y sin remordimientos, que nadie vino aquí a negociar tratados de paz con el desastre.
Al final, sería absurdo temerle a la demolición cuando la versión clonada de ti que mantengo prisionera en mi interior lleva un par de años trabajando en la tarea contraria. Mientras la metralla caía en todas direcciones y el aire se llenaba de esquirlas, se dedicó con terquedad a levantar cimientos en medio de la tempestad. Ella ha construido algo habitable sobre el terreno arrasado, desafiando cada detonación, demostrando que aún entre los escombros más densos se puede erigir un lugar seguro.
Photo by Elena Kiryakova on Unsplash